domingo, 24 de enero de 2010

La culpa no es del chancho...es del INV


Pareciera que los jerarcas de la industria madre no se cansan de meter la pata, estafaron a los consumidores con aditivos artificiales para lograr el color de los vinos, importaron caldos de dudosa calidad de Chile fraguando el vino de origen mendocino y la nueva perlita, le descubrieron en un continente los remedios que agregan al vino para evitar la contaminación bactereológica por las enormes deficiencias de higiene y limpieza que existen en las bodegas.
Sin ponerse ni colorado, el presidente del INV manda a comprar el famoso detector de antibióticos en lugar de investigar y sancionar a las Bodegas por tamaño delito, y se reune con el resto de los secuaces empresarios bodegueros, para juntos evitar más confiscaciones de partidas.

En la expresión de caradurismo fatal se agrega:

“Tenemos que tener más cuidado, cada vez los países son más exigentes. Hay que estar preparados para reglas de mercado cada vez más estrictas”, señaló Pina.
Traducido, para engañar a los consumidores extranjeros hay que ser más vivos, amén de los Argentinos que consumen natamicina por toneladas sobre todo en los vinos comunes.

Más sincero el presidente de la poderosa COVIAR señala:
“Ahora y en el futuro necesitamos trabajar fuerte con la trazabilidad y las buenas prácticas de calidad para estar actualizados”, advirtió Molina.
De ahí que ninguna bodega mendocina posee trazabilidad, famoso fue el engaño que le propinó la cooperativa FECOVITA con las exportaciones de "Marcus James" (Bistoleti, ex jerarca) año 1998 a sus socios de EE.UU mintiendo al presentar falsos papeles de seguimiento de producción.

Y el postre, echarle la culpa a los Alemanes:

Por otra parte, deslizó críticas hacia las autoridades sanitarias alemanas y admitió: “Quisiera saber si se informó a la Argentina de que se iba a incorporar ese scanner”, que permite la mayor detección de sustancias.
Ah, bue!, lo que faltaba, porqué los alemanes no nos avisaron que analizaran sustancias prohibidas en los vinos con dipositivos de última tecnología, eso es trampear al tramposo, pícaros NO... ¡eh!

Solo un tonto puede manejar semejante escándalo y tratar de seguir engañando y mintiendo a los países serios, todo con la complicidad del INV.

Enlace MDZ on line-24/01/2010.
http://www.mdzol.com/mdz/nota/185308